Núcleo de Trabajadores Sociales Críticos

sábado, 24 de julio de 2010

De Servicio Social a Trabajo Social, 4 etapas desde su inicio en Chile... Escucha el audio del artículo.


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Primera Fase: 1925 - 1960

En esta primera fase el Servicio Social alcanza grandes logros en tres áreas específicas: La Formación, La Legitimación Social y La Organización Profesional.

La Formación en Trabajo Social se inició en 1925, con la fundación de la Primera Escuela de Servicio Social de América Latina "Dr. Alejandro del Río", que comienza un importante proceso de formación de profesionales y que en pocos años, se expande por todo el país. El Servicio Social no sólo llega a ser una profesión reconocida en el ámbito académico, sino que el prestigio alcanzado por la Escuela "Dr. Alejandro del Río", hace que su influencia alcance la formación de Escuelas en otros países de América Latina.

La Literatura Profesional se expresa en la creación de la Revista "Servicio Social", que la Escuela "Dr. Alejandro del Río", publicó ininterrumpidamente hasta 1966, y que abre espacios de gran importancia para la Socialización de los conocimientos desarrollados en la profesión. En 1960, en Buenos Aires, Argentina, se publicó la primera edición del Manual de Servicio Social de la prestigiada Asistente Social y Académica, Valentina Maidagán de Ugarte. Dicho libro fue hermosamente prologado por Roque Esteban Scarpa, una joya de la literatura nacional.

El proceso de avance académico en la formación, alcanza su máximo momento, al final de esta etapa, con la creación del Instituto Superior de Servicio Social de la Universidad de Chile, con el fin de impartir formación de Postgrado en Servicio Social.

A fin de esta fase, el Servicio Social ya exhibe una importante Legitimidad Social, destacándose una permanente apertura de nuevos campos de trabajo para los Asistentes Sociales. Los primeros campos de acción profesional, estuvieron relacionados con la salud, la asistencia al niño, a la familia y a la empresa. Posteriormente, los Asistentes Sociales se incorporan a la educación, el bienestar del personal, la vivienda, la salud, la salud mental y el sector rural.

El desarrollo de las políticas sociales que se continuaba impulsando desde el Estado, hizo que los profesionales del Servicio Social fueran crecientemente demandados para implementar esas políticas, creándose tempranamente, plazas para Asistentes Sociales en las plantas de todos los organismos de la administración pública.

Dice Valentina Maidagán de Ugarte que la creación del Colegio de Asistentes Sociales, cuya primera reunión se efectuó el 2 de enero de 1957, constituyó, también, una demostración del crecimiento y progresos adquiridos por la profesión y marca un hito en la organización profesional. El Consejo General del Colegio se instituyó en Santiago y sucesivamente se formaron Consejos Regionales en la Capital, Valparaíso, Concepción, Chillán, Valdivia y Antofagasta.

Volviendo a Nidia Aylwin, en síntesis, podríamos decir que durante este período, el Servicio Social no dejó de crecer y lo hizo consistentemente, no obstante, se insinuaban, ya en la década del 50, cuestionamientos al rol y a la formación profesional, que serán decisivos en los años siguientes.

Segunda Fase: 1960 - 1973

Para Nidia Aylwin el tema predominante en esta fase es el cambio. El intenso proceso de transformaciones que se viven en América Latina y en Chile, con sus reformas estructurales y la creciente influencia del marxismo en las ciencias sociales y en la vida política del país, es el contexto básico en que se desarrolló este período que transformó profundamente la estabilidad alcanzada por la profesión en la etapa anterior.

El contexto histórico en el cual se movía la profesión estaba determinado por la revolución cubana en 1959, la creación de la "Alianza para el Progreso" en 1961, y el Concilio Vaticano II que se inicia en 1962. En 1964, se da inicio en el país, con el Gobierno de don Eduardo Frei Montalba, a un proceso importante de reformas, entre ellas la "Reforma Agraria", la "Reforma Educacional", la Ley que crea las "Juntas de Vecinos", la Ley que autoriza la "Sindicalización Campesina", entre otras. En 1970, asume el poder el gobierno socialista del Presidente Salvador Allende, dando origen a la "Organización Popular" y a un creciente proceso de politización.

El impacto de los cambios producidos en este período, es muy fuerte en todos los ámbitos de la sociedad chilena. En el Trabajo Social su principal manifestación es el proceso de Reconceptualización que se inicia en 1965 y que se desarrolló en toda América Latina.

Dice Pilar Alvariño que si bien, para algunos, la idea de Reconceptualización del Servicio Social nació en América del Norte, para la inmensa mayoría éste es un movimiento típicamente Latinoamericano. Lo fue, al menos, en la práctica y por la forma y el entusiasmo con que prendió en la década del sesenta.

Para esta última autora, durante largo tiempo, los profesionales habían expresado su insatisfacción por el escaso rendimiento que se obtenía en la solución de problemas que afectan a grandes grupos y que son inherentes a la región. Comenzó un cuestionamiento profundo de los métodos de Caso, Grupo y Organización de la Comunidad, que habían sido trasplantados, medio siglo antes, desde Europa y Estados Unidos. Habían sido creados para otras épocas y otras realidades.

Paralelamente, y como punto central, se inició la búsqueda de un modelo de acción que constituyera una verdadera respuesta a los problemas de Latino América. Fue un intento por contribuir a la aceleración del progreso y por incorporar a él a grupos largamente marginados de sus beneficios. El trabajar con los grupos más desvalidos, una opción que no era nueva en Servicio Social, se hizo explícita como declaración de principios.

Un ejemplo típico del pensamiento de la época, lo constituye el de Herman C. Kruse, al decir que el Servicio Social Latinoamericano se debatía, sin rumbo fijo, entre el Servicio Social para-médico y el Servicio Social Tradicional más cercano a la "caridad católica" y a la filantropía masónica que a las actividades científicas.

Si en la fase anterior, los Asistentes Sociales alabaron el "Manual de Servicio Social" de Valentina Maidagán de Ugarte, ahora era fuertemente criticado. Kruse dice que dicho Manual es un fiel testigo de lo que eran las clases de la autora, con sus puntos altos y sus prejuicios. Por ejemplo, dice Kruse, dedicaba tres páginas a hablar de la obra de Fray Bartolomé de las Casas, contra la esclavitud de los indios y sólo un párrafo a las contribuciones de Marx y Engels a la Teoría Social.

Para Herman Kruse, Valentina Maidagán creía que estaba haciendo una gran obra en favor de la profesión, y sin duda lo hizo, pero su obra no fue grande en lo que ella creía, sino, tal vez, en todo lo contrario. A su juicio, Valentina nunca se había dado cuenta que estaba sentada sobre un volcán en erupción. Sin embargo, Kruse dice que, de todos modos, la obra de esta autora tuvo algo de lo que cantó Zitarrosa en una de sus canciones: "Puedo enseñarte a volar, pero no seguirte el vuelo".

En el año 1992, tuve la oportunidad de recorrer, como turista, el Hotel Quitandinha, ubicado a medio camino, entre Río de Janeiro y Petrópolis, la ciudad imperial, mi destino final. Cuando me paseaba por los grandes pasillos y aposentos de este fastuoso Hotel, recordé que allí, hace exactamente unos 34 años, se realizó la "XI Conferencia Internacional de Servicio Social", ocasión que sirvió para que se conociera gente como Herman Kruse, Seno Cornelly y Sela Sierra. Poco tiempo después, tomarían contacto con Natalio Kisnerman, Ezequiel Ander-Egg, Ricardo Hill, Vicente de Paula Faleiros, Boris Lima y Nolberto Alayón. A este grupo entrarían, en diferentes fases, los Chilenos María Angélica Gallardo, Nidia Aylwin, Teresa Quiroz, Mónica Jiménez y Luis Araneda.

En medio de los debates de gente, provenientes de Norteamérica, Europa, Asia y África, los latinoamericanos presentes en el evento empezaron a preguntarse: ¿Es que acaso los problemas sociales eran iguales en todos los países?, ¿El Servicio Social sólo tenía recetas generales iguales para todos los pobres en cualquier parte del mundo?, ¿En qué quedaban todos nuestros debates sobre el subdesarrollo latinoamericano?

Para Nidia Aylwin, como resultado de todo este proceso, fuertemente influenciado por los profundos cambios que se estaban sucediendo en Chile, al final de este período, el Trabajo Social se encontraba en una situación que podríamos sintetizar en dos grandes características.

A. El Trabajo Social realizó un proceso de reflexión sobre sí mismo, muy valioso en su naturaleza, pero que, al estar extraordinariamente impregnado de ideología, hizo que se desvalorizara todo el pasado de la profesión y que hubiera una apertura indiscriminada hacia los aportes externos, produciéndose una verdadera dependencia de los cientistas sociales, que sin tener ningún conocimiento de la práctica, pasaban a ser, en algunos casos, quienes señalaban las orientaciones que debía tener la profesión. A juicio de esta autora, este proceso llevó a cuestionar profundamente el rol desempeñado por la profesión, hasta entonces, y a postular nuevos roles que, con frecuencia, estaban desvinculados de la realidad.

B. El Trabajo Social experimentó una profunda división entre los profesionales que apoyaban la Reconceptualización, liderados por las Escuelas, y quienes aprendían el pasado de la profesión, liderados por el Colegio de Asistentes Sociales. El Colegio no se oponía a los cambios, pero postulaba que ellos no podían ser hechos a base o en cuestionamiento de todo lo que la profesión había avanzado hasta ese momento.

Esta fase finaliza con el "golpe militar" del 11 de septiembre de 1973.


Tercera Fase: 1973 - 1990

Esta fase corresponde al advenimiento de la Dictadura militar en Chile, que crea una nueva institucionalidad, cambia el Modelo de Desarrollo y postula la doctrina de "Seguridad Nacional". Se vive un período de restricción de los derechos políticos y el Estado asume un rol subsidiario. Se restringe el campo profesional por la reducción del gasto público y muchos profesionales se ven afectados por el desempleo. En el aspecto social, se da, en el país, un aumento de la pobreza como consecuencia de la aplicación del modelo económico, junto con los efectos de la crisis económica mundial.

María Teresa Marshall y Cols, señalan que los cambios que se producen en el país a partir de septiembre de 1973, traen inmediatamente consecuencias para el Trabajo Social. Por una parte un gran número de trabajadores sociales es expulsado del Estado, por otro, el tipo de práctica implementado, hasta el momento, no es viable en esas circunstancias.

El Estado abandona su función de Estado de Bienestar y se cierren los canales democráticos que permitían incidir sobre dicha función. El sector de trabajadores sociales que permanece al interior de las Instituciones Estatales, debe adaptarse a la nueva situación. El Trabajo Social es relegado nuevamente al ámbito asistencial, se lo limita a la atención de casos, cumpliendo una función de administrador de recursos (Ej: subsidios, gratuidades médicas, etc.), para auxiliar a los sectores de "extrema pobreza". En la mayor parte de los casos, la función de agente o promotor de desarrollo social ejercida, hasta el momento, por los trabajadores sociales, es traspasada al "voluntariado".

En este contexto, el Trabajo Social vuelve a revalorizar el rol de la Asistencia Social, tan cuestionada en la fase anterior, si bien hay sectores que siguen rechazando el Asistencialismo.

La formación de los Trabajadores Sociales se vio profundamente afectada. Inmediatamente después de la caída del Gobierno de la Unidad Popular, las Escuelas de Servicio Social del país, dejaron de funcionar. Se propuso el cierre de seis de las once que existían en el país. De ellas, tres desaparecieron y las otras funcionaron irregularmente durante unos años. En todas las Universidades Chilenas se nombran Rectores Delegados y se confiaron las Direcciones de las Escuelas de Trabajo Social, también, a Directores Delegados. Se dicta la Ley de Educación Superior, con la cual se permitió que la enseñanza en Servicio Social se dictara también fuera de las universidades. En lo gremial, el Trabajo Social, al igual que todas las profesiones del país, debe aceptar la no obligatoriedad de asociación a los Colegios Profesionales.

El campo laboral estuvo caracterizado por un dificultoso proceso de abrirse espacio en los servicios a los perseguidos políticos y grupos de extrema pobreza. En efecto, el desarrollo de Programas Gubernamentales Especiales para la población en situación de extrema pobreza, constituyó un amplio campo de acción profesional, principalmente a nivel de Municipalidades. El Trabajo Social propició la creación de Sistemas de Talleres Productivos, Bolsas de Cesantes, Talleres de Autogestión de Aprovechamiento de Materiales de Desecho, Comedores Infantiles, Ollas Comunes, Comités de Vivienda, Grupos de Apoyo Escolar, etc.

Surge también un importante campo de trabajo profesional en el área de los Derechos Humanos, que abarca inicialmente la atención a las víctimas de la represión política y sus familiares. Los Trabajadores Sociales tuvieron una importante labor profesional en la defensa de la vida y de la libertad de las personas y denunciando las violaciones a los Derechos Humanos.

Cuarta Fase: 1990 a la Actualidad

El año 1990, marca el inicio de los gobiernos democráticos en el país y podría afirmarse que la principal tarea nacional, a partir de esa fecha, es la reconstrucción de la democracia, no sólo a nivel político, sino también económico, social y cultural.

El Trabajo Social se involucra directamente en el proceso de la consolidación de la democracia en Chile. De esta manera, asume como tarea promover el respeto a la dignidad de la persona y el desarrollo de formas democráticas de convivencia, principalmente, a través de la tarea organizativa y educacional, especialmente en el trabajo con grupos y comunidades.

Los Trabajadores Sociales Chilenos, conforme con los principios nacionales de equidad y justicia social, se ocupan de los problemas de la pobreza y los reconocen como uno de los campos específicos de intervención profesional. El desafío principal que en este trabajo se presenta, es cómo combinar lo asistencial con lo promocional y cómo aportar a la planificación de las políticas sociales sin perder nuestra posición privilegiada en la atención directa de los grupos humanos afectados por este problema.

Los Trabajadores Sociales comienzan a reconocerse como Mediadores entre la comunidad y el Estado. Abarcan campos claves en la administración de Políticas Sociales, y nuestro rol es reconocido también a nivel de planificación y evaluación de proyectos. El campo de acción continúa siendo las empresas privadas y públicas; la salud; los Municipios, la infancia en circunstancias difíciles y el área penitenciaria, entre otras.

A nivel de la formación profesional, se registran ocho (8) Escuelas de Trabajo Social dependientes de las Universidades Tradicionales del país y que están organizadas en la Asociación Chilena de Escuelas de Trabajo Social ACHETS, cuya presidencia está radicada, actualmente, en la Universidad Santo Tomás de Santiago. Además, existe un total aproximado de 27 Escuelas dependientes de Universidades Privadas, las cuales luchan por acceder a un reconocimiento social y ganarse un espacio en el Campo Académico Nacional.



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Bibliografía:

ALAYÓN, NORBERTO:

-"Del Asistencialismo a la Post - Reconceptualización: Las Corrientes del Trabajo Social".
Revista Trabajo Social N° 42 /Enero - Abril 1984. Pontificia Universidad Católica de Chile.

- ALVARIO MARTIN, PILAR :

- "Diez Años Después de la Reconceptualización Profesional".
Revista Trabajo Social N° 42 / Enero - Abril 1984. Pontificia Universidad Católica de Chile.

- ANDER-EGG, EZEQUIEL:

-"Historia del Trabajo Social".
Editorial Lumen, Buenos Aires, Argentina, 1994.


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9 comentarios:

  1. Copiaré y guardaré este material...

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  2. Excelente sintesis, que bueno que haz vuelto a subir articulos, saludos desde Valdivia.

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  3. me parece bien el gestar una alternativa diferente de lo estrictamente normativo en la profesión, pero les recomiendo esta TESIS COMPLETA: “Subversión y Delincuencia. Aproximación al rol del Trabajo Social, frente a la ideología, la hermenéutica y la praxis rebelde.” unmuy buen trabajo.
    link de descarga:
    http://www.mediafire.com/?yx0xvd4l62bazzg

    pero visten la pagina del nuevo colega
    http://tesissyd.wordpress.com/

    agur, newen y buenas vibras.
    paulo rojas - trabajador social
    www.leftraru.tk

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    1. Hola, usted es trabajador social? Me gustaria qe me asesorara por este medio, espero pueda contestarme!!

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  4. me tope descargando cosas con el blog y me parece interesante actualmente curso segundo año de trabajo social en la academia de humanismo cristiano, y me parece excelente la idea de este blog en lo que pueda ir aportando lo hare saludos fraternos

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  5. ho pero que exelente informacion nos ayuda a muchos que cursamos la carrera de trabajo social aun que quisiera saber mucho mas de El Salvador con respepto a trabajo social

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  6. No me cuadra que la Santo tomás presida la ACHETS, si mencionas que ésta está integrada por 8 Escuelas dependientes de las universidades "tradicionales".
    ¿cuáles son las escuelas más prestigiosas en la actualidad,
    qué es de la escuela Dr. Alejandro del Río, de quién depende hoy en día?
    Saludos

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